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Nuevos en la ciudad

Hotel dining

En nuestro país, la creencia de que los restaurantes de hotel son exclusivamente para los huéspedes ha ido disipándose con el tiempo, y ya no nos apura entrar. A ello han ayudado unos cuantos chefs de más o menos renombre que han dignificado los comedores de estos establecimientos, convirtiéndolos en un valor (tanto para los promotores como para el público) al margen del que tenga el alojamiento. Diría incluso que hoy en día disponer de un restaurante de autor es condición sine qua non para suponerle una categoría u otra al hotel.

Guy Savoy Bar
Guy Savoy@Caesars Palace

En otros lugares del mundo, sin embargo, sólo se puede disfrutar de la alta cocina accediendo a ellos, puesto que son los únicos que disponen de la infraestructura necesaria para hacer frente a los requerimientos de los cocineros y del dinero que cuesta mantenerlos. Me viene a la cabeza uno de Kuala Lumpur, el Lafite@Shangri-La, cuyo chef, formado en elbulli, deleitaba -¿alguien sabe si sigue allí?- a los comensales con un menú degustación que era una verdadera oda a la sferificación del maestro Adrià.

Este verano en Las Vegas cené en tres, dos reservados con antelación y otro improvisado, que descubrí anunciado en una revista local.

Como en EE.UU. el fine dining suele identificarse con la haute cuisine francesa, escogimos para empezar el Guy Savoy@Caesars Palace, dirigido (me temo que no presencialmente) por el restaurateur, y no nos decepcionó, aunque tuvimos que esperar más de una hora en el bar, presidido por una cabeza de oso hecha con cientos de cerillas.

Guy Savoy Bar

Guy Savoy Bar
Guy Savoy@Caesars Palace

Un domingo nos acercamos al hotel Trump, que se yergue solitario en uno de los extremos del Strip, para probar el menú nocturno de Joe Isidori, el cocinero personal de Donald, en el DJT: a destacar la ración pelín exagerada de New York cheesecake, a lo grande como les gustan las cosas a los americanos, y el íntimo privée, con sofá circular, mesa de mármol, lámpara de araña, techo de espejo y cortinas de terciopelo. La oferta de Isidori incluye algunos de los platos favoritos del magnate.

Hotel Trump
Hotel Trump

La tercera noche cenamos en el Mix@THEhotel, con dirección gastronómica de Alain Ducasse e interiorismo de Patrick Jouin (impresionantes las 15.000 esferas de cristal soplado a mano que cuelgan del techo).

Thehotel
THEhotel

Otro francés que triunfa allende el Atlántico es Jean-Georges Vongerichten, con todo un imperio gastronómico en Nueva York, un puñado de estrellas Michelin, y al cargo de la carta del restaurante Lagoon -un palafito sobre la laguna con vistas al imponente monte Otemanu-, en el resort St. Regis de Bora Bora, en la Polinesia Francesa, para que algo quede en casa, aunque sea a miles de kilómetros de París, en donde regenta el Market.


Restaurante Lagoon@St. Regis (Bora Bora)

Ciertas cadenas hoteleras españolas han tomado buena nota de las ventajas de contar con un restaurante de nivel propio. El restaurante Midnight Rose del Me by Meliá de Madrid es un ejemplo, al que acaba de sumarse el Dos Cielos de su homónimo barcelonés, que ha abierto sus puertas en Poble Nou (Pere IV, 272-286), ocupando el edificio de Dominique Perrault. Los hermanos gemelos Javier y Sergio Torres proponen platos basados en las últimas tendencias culinarias, que elaboran con algunos ingredientes cultivados en el jardín. Y de ahí al Chocolate Bar, un espacio para la indulgencia y el disfrute de finos postres.

Midnight Rose Me Dos cielos Me
Midnight Rose@Me by Meliá (Madrid)                                   Dos Cielos@Me by Meliá (Barcelona)

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Foro

One comment for “Hotel dining”

  1. Mis restaurantes favoritos ‘de’ (o sería mejor ‘en’) hotel en Barcelona:

    - Gaig, en el Cram (todavía se acuerda mi paladar del sabor de sus canelones trufados y su foie poêlé con cítricos)

    - Caelis, en el Palace, de Romain Fornell, aunque actualmente cerrado por reformas

    - Lasarte, en el Comtes de Barcelona, bajo la tutela de Martín Berasategui

    Y tantos otros (Drolma, Galaxó, Neri, Moo…), aunque si nuestro presupuesto es más modesto, disponemos de buenas alternativas, como la del Actual, en el Grand Central, dirigido por el gran Ramon Freixa y de precio medio rozando los 35 euros.

    También encontramos casos inversos de restaurantes de alto nivel que, al estilo de antiguas fondas, han sumado servicios de alojamiento a su oferta, en algunos casos con espectaculares resultados de diseño y confort (Àbac, Les Cols -en Olot-, o Can Fabes -en Sant Celoni-).

    Posted by Dani | September 6, 2008, 12:49 pm

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